jueves, 24 de febrero de 2011

Ocho ojos mirándote fijamente

Cuarenta dedos que te acarician.

Ochenta y cuatro suspiros que brillan por la ausencia de tu sonrisa.

Treinta y cuatro intentos de hacerte reír.

Ocho pasos indecisos que te siguen.



Y cuatro voces dispuestas a ayudarte.